¿Existe el derecho al aborto?

Por: Astrid Rios de Marroquín

Puede que la respuesta a esta pregunta cambie según el país en donde te encuentres, la persona a la que le preguntes, la legislación que rija el territorio o la cultura por la que estés rodeado. Sin embargo, la verdad es una.

Cuando hablamos del aborto entramos al campo de los derechos humanos. Los grupos que defienden la existencia del “derecho al aborto” toman los siguientes derechos fundamentales como bandera: el derecho a la vida de la mujer, el derecho a la salud de la mujer, el derecho a la privacidad de la mujer, el derecho de la mujer a vivir una vida libre de violencia, entre otros; y también utilizan “nuevos derechos” tales como la autodeterminación, el derecho a continuar con el plan de vida, el derecho a una vida digna, el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, los derechos sexuales y reproductivos, etc. A simple vista, podríamos llegar a afirmar que el aborto tiene un fundamento jurídico y que no sólo es un derecho, sino que es una obligación para todos los Estados garantizarlo y proveerlo.

Sin embargo, cuando estamos analizando el aborto no sólo estamos en presencia de los derechos de la mujer pues hay por lo menos, un segundo ser humano con la misma dignidad, la misma naturaleza y el mismo valor. Es decir, que los derechos humanos no protegen sólo a la mujer embarazada, sino que protegen al bebé que está por nacer, tal y como lo establece la Declaración Universal de Derechos Humanos “considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”. En otras palabras, la protección de la vida y la igualdad no dependen del reconocimiento del Estado, de la opinión o ideología de un grupo, de la cultura o de la ley, sino de la naturaleza intrínseca del ser humano.

La mujer embarazada tiene derecho a la vida y el bebé que está por nacer también, incluso es más vulnerable y no puede exigir a viva voz el derecho humano que le asiste. La mujer embarazada tiene derecho a la salud y esa la podemos garantizar con cuidados pre y post natales, no garantizaremos su salud mediante la terminación de la vida de su hijo, pero sí estaremos violando el derecho a la salud del bebé que está por nacer. La mujer embarazada tiene derecho a vivir una vida libre de violencia, pero el ser humano que está por nacer también tiene esta protección por lo que debe resultarnos inconcebible aceptar que a través del envenenamiento, desmembramiento, tortura y muerte de otro ser humano las mujeres serán libres. Y es que, aunque pareciera que existen mis derechos y sus derechos, lo que vemos en estos escenarios que analizamos no es un choque sino una convergencia y una necesidad de proteger dos seres humanos que comparten la misma dignidad.

Responder si el aborto es o no un derecho se ha convertido en uno de los debates que llegan a causar mayor polarización en la sociedad, no porque el derecho a la vida sea relativo, sino por la simple y sencilla razón que estamos olvidando que, sin importar la edad, el lugar donde estemos creciendo y desarrollándonos, la forma en la que fuimos concebidos, la raza, condición social, la edad o cualquier otra circunstancia, todos los miembros de la familia humana merecemos protección y tenemos el mismo derecho a vivir; o bien estamos permitiendo que con manipulación y mentira se promueva el derecho a terminar por conveniencia con la vida de otro ser humano.

El derecho al aborto no existe, el derecho a la vida sí. No te quedes callado y defiende al más vulnerable.